Cuando la Palabra ya no es bienvenida
En la comunidad de Claremont nos preparamos para lanzar una iglesia en septiembre, con el propósito de alcanzar a la comunidad hispana y bilingüe. El pastor Abel Rivera comparte un poderoso mensaje basado en Amos capítulo 7, reflexionando sobre la importancia de no ignorar la Palabra de Dios y el peligro de rechazar sus advertencias.
El Contexto de la Predicación
El pastor Rivera nos recuerda la lucha que enfrentan las familias latinas de segunda generación para mantener el idioma y la fe. Muchos hijos ya no comprenden bien el español y, como resultado, se dificulta recibir el mensaje en su idioma de origen. A esto se suma el desafío espiritual de vivir en una sociedad que cada vez menos acoge la Palabra de Dios.
La Ilusión de la Seguridad Falsa
Abel comienza la reflexión recordando la tragedia del Titanic en 1912, donde la arrogancia humana llevó a menospreciar los peligros. En ese desastre, el pastor John Harper dedicó sus últimos momentos a interceder por los otros, preguntando: “¿Eres salvo?” y compartiendo el mensaje de salvación. Así como Harper hizo en el Titanic, Amos intercedió por Israel, una nación cómoda, próspera y convencida de que nada podría sacudirlos.
El Mensaje Central: Cuando la Palabra De Dios Ya No Es Bienvenida
Idea principal: Cuando la Palabra de Dios ya no es bienvenida, Su paciencia cede ante el juicio, y sólo los que responden en arrepentimiento permanecerán.
1. Misericordia Retrasada, No Rechazada
En Amos 7:1-6, Dios muestra a Amos visiones de juicio: langostas, fuego, destrucción. Amos intercede, rogando por Israel, y Dios detiene el juicio, no por el arrepentimiento del pueblo, sino por la intercesión de un hombre. Dios ofrece advertencias como oportunidad para regresar antes de que sea demasiado tarde.
2. Medidos y Hallados Faltos
Los versículos 7-9 presentan la visión del “cordel de medir” (plomada), donde Dios mide a su pueblo según Su estándar de santidad. El problema es que Israel está “torcido”, lejos de la rectitud que Dios exige. Así también hoy, Dios mide nuestras vidas por Su Palabra, no por nuestras intenciones o logros.
3. El Mensajero Es Rechazado
A partir del versículo 10, Israel no sólo rechaza el mensaje, sino que intenta silenciar al profeta. Amos no era hijo de profeta ni buscaba este llamado, pero fue escogido por Dios. Sin embargo, aun cuando el mensajero es rechazado, la verdad de Dios sigue hablando.
Observaciones importantes:
El mensajero fiel expone el pecado aunque sea incómodo.
El rechazo no debe silenciar el mensaje.
El juicio viene sobre quienes rechazan y suprimen la verdad.
4. El Fin de la Línea
En los primeros versículos de Amos 8, la visión del “cesto de frutas maduras” representa que el tiempo de la paciencia divina ha terminado. El juicio está listo para caer sobre Israel, y ya no hay más oportunidades para volver atrás.
¿Por Quien Intercedes Tú?
El pastor Rivera nos lleva a reflexionar: ¿Por quién estamos intercediendo? ¿Familia, amigos, compañeros de trabajo? Como cristianos, debemos seguir compartiendo el mensaje de salvación y esperanza en Cristo, aun cuando sea rechazado.
La Esperanza en El Gran Intercesor
La buena noticia es que Jesucristo es nuestro intercesor eterno. Él vivió una vida perfecta, llevó nuestro juicio y ahora intercede ante el Padre por todos los que se arrepienten y confían en Él.
Conclusión
En tiempos donde la Palabra de Dios no es bienvenida, ¿estarás dispuesto a escucharla y compartirla? No ignores los avisos que Dios te da, porque Su misericordia no es para siempre. Hoy es el tiempo para arrepentirse y volver a Cristo, nuestro refugio y salvador.
¿Necesitas oración o quieres saber más sobre Jesús y Su mensaje de salvación? Déjanos tu mensaje y estaremos orando por ti y por los tuyos. ¡No esperes más para buscar al Señor!
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