La Autoridad Revela El Corazón | Marcos 2:13-3:6
Introducción
En este pasaje (Marcos 2:13–3:6), vemos que la autoridad de Jesús no solo sana o enseña, sino que revela el corazón humano. Después de declarar Su autoridad para perdonar pecados, esa autoridad entra en la vida cotidiana: en la mesa, en las prácticas religiosas y en el día de reposo. El tema central es que la autoridad de Jesús revela si nuestro corazón está moldeado por la misericordia o endurecido por la religión.
1. Jesús llama a los que nadie espera (2:13–17)
Jesús llama a Leví, un recaudador de impuestos rechazado por la sociedad. No espera que cambie primero; lo llama donde está y se sienta a la mesa con pecadores, mostrando gracia restauradora. Los escribas responden con crítica, revelando un corazón endurecido por el orgullo espiritual.
2. La presencia de Jesús exige una nueva forma de vivir (2:18–22)
Jesús no vino a ajustarse a un sistema religioso antiguo, sino a inaugurar una nueva realidad. Como el Esposo, Su llegada marca un momento nuevo en la redención. Las imágenes del remiendo nuevo y el vino nuevo muestran que Él no es un complemento religioso, sino el cumplimiento que trae un nuevo pacto y un corazón renovado.
3. Jesús es Señor del reposo y eso provoca oposición (2:23–3:6)
Jesús declara que el día de reposo fue hecho para el hombre y que Él es Señor del reposo. El conflicto revela la diferencia entre misericordia y religión legalista. Mientras Jesús restaura vida, los líderes endurecen su corazón y planean Su muerte.
Conclusión
La autoridad de Jesús nunca deja el corazón neutral. Llama a pecadores, trae una nueva realidad y confronta la religión sin misericordia. La pregunta es cómo responderemos: con un corazón rendido y transformado, o con un corazón endurecido por la tradición.