El Siervo Rey | Filipenses 2:1-11
Introducción
Este año comenzamos una nueva serie en la Palabra de Dios y caminaremos juntos por el Evangelio según Marcos para ver claramente a Jesús como nuestro Siervo Rey. Él es el Rey verdadero que vino a servir y el Siervo perfecto que reina, sobre todo. Como seguidores de Cristo, queremos crecer como discípulos que viven en humildad, unidad y misión.
Idea Central
Seguimos al Siervo Rey viviendo en humildad, unidad y misión.
1.Vivamos con el mismo sentir en Cristo (Filipenses 2:1–4)
Pablo nos recuerda lo que Cristo ya ha hecho por nosotros: Su ánimo, Su consuelo, Su amor y la comunión del Espíritu.
Debemos vivir unidos en un mismo amor y propósito.
La humildad vence al egoísmo y nos llama a servir.
Ilustración: Como remar en una canoa—sin coordinación se gira en círculos; con unidad se avanza.
Aplicación: ¿Sirves o esperas ser servido?
2.Tengamos la misma actitud de Cristo Jesús (Filipenses 2:5–8)
Jesús, siendo Dios eterno, se despojó y tomó forma de siervo.
Fue obediente hasta la muerte. Esto cumple Isaías 53.
El Evangelio: Jesús murió por nuestro pecado.
Aplicación: Seguir a Cristo implica renunciar al orgullo.
Invitación: Venimos vacíos y Él nos recibe con gracia.
3. Adoremos y sigamos a Jesús como Señor sobre todo (Filipenses 2:9–11)
El Padre exaltó a Jesús sobre todo nombre.
Toda rodilla se doblará ante Él.
Jesús es Dios y Señor sobre todo.
Visión de Discipulado para el Año
No solo queremos asistir a la iglesia, sino crecer como discípulos que siguen a Jesús juntos.